La lluvia y el frio lo pusieron difícil, pero lo conseguimos. Sensación agridulce, porque todo no fue como me hubiera gustado. A veces la vida no te da lo quieres, pero eso sólo es un obstáculo que hay que saltar, para conseguir metas mayores, aprendiendo de lo pasado.

Muchísimas gracias a Carrión por el palizón de coche y por la no menos memorable: huida de la Masia del Ermitaño. Y a Raquel, incasable, luchadora, compañera de batallas, toda una guerrera… ¡un abrazo enorme!

Por favor, ¿el próximo reto?… Vaya pasando por favor…

Voy dejando material gráfico si va saliendo, a continuación:

 

 

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